Los países miembros de la Unión Europea y los jefes de Estado del continente han tomado la decisión de acabar con el derecho internacional al asilo. La madrugada de este martes han llegado a un acuerdo para poner en marcha un programa para deportar a Turquía a “todos los migrantes”. La medida incluye a todos los demandantes de asilo sirios y de cualquier otra nacionalidad que lleguen a la UE a través de este país.
El acuerdo al que se llegó con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, es que Turquía recibirá a los inmigrantes a cambio de que los Estados miembros reubiquen a un número equivalente de refugiados sirios asentados ya en dicho país. "Las medidas tomadas envían el mensaje claro de que los días de la migración irregular se han acabado", declaró el presidente del Consejo Europeo, el conservador Donald Tusk.
La UE y Turquía logran un principio de acuerdo para cerrar el paso a sirios que pidan asilo https://t.co/VK4MuWkUI1 pic.twitter.com/cqpcD3xcv3
— Europa Press (@europapress) 8 de marzo de 2016
Pese a que se trata de un principio de acuerdo en lo político, que deja abiertas cuestiones técnicas y jurídicas, los líderes aseguran en su declaración que el acuerdo de deportar a todos los migrantes que lleguen desde Turquía se aplicará a todos los que lleguen "desde hoy".
La canciller alemana, Angela Merkel, ha advertido en una rueda de prensa la término de la cumbre de que todos aquellos inmigrantes que lleguen "de manera ilegal" a Grecia "no serán parte del programa de reubicación", lo que limitará mucho sus posibilidades de recibir asilo en la UE.

El objetivo, ha añadido, es combatir la actividad de las mafias que trafican con migrantes y dejar claro que sólo será posible permanecer en la UE si se llega por vías legales de entrada.
El compromiso que debe ser perfilado en los próximos días recoge de nuevo el compromiso de desembolsar 3 mil millones de euros para ayudar a Turquia a atender a los más de 2.7 millones de refugiados en su territorio y apunta la posibilidad de sumar a este esfuerzo "fondos adicionales".
La propuesta turca, respaldada por Alemania, Países Bajos y Bruselas, apuntaba la necesidad de 3 ml millones más para 2018, aunque esta cifra no ha quedado recogida en el texto final.
Sobre este asunto, Davutoglu ha subrayado que "Turquía no pide dinero a nadie" y que los fondos que reclama son para los refugiados en campamentos en el país, a los que el Gobierno turco ya ha destinado "10 mil millones de dólares".