Jesús Nazareno Patrono Jurado contra la Violencia es una de las imágenes más veneradas de Escuintla. Su historia, ligada a momentos de inseguridad social, convirtió la devoción en símbolo de esperanza y búsqueda de paz para miles de fieles.
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La devoción a Jesús Nazareno tiene una peculiaridad en Escuintla, donde es considerado Patrono Jurado contra la Violencia.
Esta es una de las imágenes que se considera uno de los pilares fundamentales de la fe católica en este departamento; para los devotos de la localidad, esta efigie representa la resiliencia y la paz en una región marcada históricamente por los conflictos sociales.

La imagen se encuentra en la Parroquia de Nuestra Señora de Concepción, Catedral de Escuintla, en el casco urbano de la cabecera departamental.
Aunque los registros exactos de su autoría son escasos, se estima que data del siglo XIX o principios del XX, de acuerdo con la escuela barroca del país.

El apelativo que incluye el término "violencia" en su título no sugiere que la imagen incite al conflicto; por el contrario, refiere a su protección.
Este surgió en la década de 1980, cuando la localidad atravesaba niveles alarmantes de inseguridad y discordia social. Debido a esto, los fieles comenzaron a buscar refugio en esta advocación, pidiéndole al Nazareno que detuviera la violencia que azotaba a su comunidad; con el tiempo, el nombre se consolidó como un símbolo de lucha espiritual contra el mal.
Consagración y apariencia
La consagración del Nazareno se celebró en 2002, por el obispo coadjutor de la Diócesis de Escuintla, Víctor Hugo Palma Paúl, en la fiesta universal de Cristo Rey; en ese entonces fungía como párroco el sacerdote Leonel Barahona Ruano.
Antes de este acontecimiento, la figura fue sometida a un proceso de restauración para el cual los devotos se ofrecieron como voluntarios para vigilar este proceso.

La Hermandad de Jesús de Nazareno, fundada en 1917, es la encargada del cuidado y la veneración de la escultura, la cual recorre las calles dos veces al año; la primera, el Viernes Santo, y la segunda, el 24 de noviembre, para el aniversario de su consagración.
La escultura es un bulto de madera policromada, que representa a Cristo cargando la cruz camino al Calvario; su expresión refleja un dolor sereno, con la mirada dirigida hacia abajo, lo que genera una conexión de humildad con el feligrés.

Además, suele portar túnicas de terciopelo morado o de color vino tinto, bordadas en hilo de oro con motivos pasionarios.
Para muchos fieles, acompañar al Nazareno representa un acto de agradecimiento y también una petición para que la paz prevalezca, reforzando la creencia de que la unión comunitaria ayuda a enfrentar momentos difíciles.
Actualidad
La hermandad no solo organiza el culto, sino que también hace labores sociales; así refuerzan que la fe debe traducirse en acciones que mitiguen la violencia real en el entorno.
Asimismo, este patrono es considerado espiritual ante las adversidades de la costa sur. Los fieles cargadores, vestidos con sus tradicionales túnicas blancas y capirotes morados, ven el peso del anda como un sacrificio para pedir por la seguridad nacional.
En el contexto moderno, el nombre ha evolucionado para significar "aquel que vence a la violencia", por lo cual es común observar en las calles a los vecinos unirse durante su paso por las calles calurosas de la región.




