Jacob Zapeta Castro, dueño de una panadería guatemalteca en Estados Unidos, fue detenido durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP) y su caso ha causado consternación por la forma en que ocurrió el procedimiento y las acusaciones que, según sus testigos, serían falsas.
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El arresto de Zapeta Castro, dueño de El Quetzal Panadería y Cafetería, ubicada en Lake Worth Beach, ocurrió el 9 de julio durante un operativo de las fuerzas de seguridad en el establecimiento.
Según relatos y un comunicado oficial de la panadería, los agentes habrían intentado ingresar al local para realizar el procedimiento.
Al observar la presencia policial, Zapeta intentó mediar en la situación y posteriormente se entregó a las autoridades sin mayores incidentes, de acuerdo con esa versión.
El comunicado señala que Zapeta tomó esa decisión para evitar que los agentes ingresaran al negocio y arrestaran a sus empleados y clientes que se encontraban en el lugar.
Sin embargo, la versión de las autoridades difiere. Según los reportes oficiales, el guatemalteco habría intentado embestir a los agentes con un vehículo y utilizar la fuerza para impedir su arresto por estar ilegal en el país.

Por otra parte, el Centro Maya Guatemalteco (GMC) afirmó que Zapeta contaba con un permiso de trabajo y una licencia de conducir vigentes, lo que, según la organización, contradice los señalamientos realizados por los agentes.
Además que al momento del arresto el guatemalteco estaba en el interior del local.
Según los señalamientos del caso, las autoridades no contaban con una orden judicial para ingresar al establecimiento ni con una orden de arresto específica contra Zapeta o alguna de las personas presentes en el lugar.
Su arresto ocurre en medio del endurecimiento de las medidas migratorias en Estados Unidos y de los señalamientos de organizaciones que denuncian una mayor presión contra la comunidad migrante.
En tanto, el comisionado municipal Christopher McVoy dijo que desconocía el motivo específico del arresto y cuestionó el amplio despliegue de recursos. En contraste, las autoridades federales no han emitido una explicación pública detallada sobre el operativo ni sobre los cargos migratorios que enfrenta el detenido.

Un gran jefe
Sus empleados y clientes han señalado que Zapeta era un jefe comprometido con su trabajo y que se preocupaba por sus colaboradores. Incluso, según sus testimonios, ese día tenían planificado compartir un almuerzo con los empleados, actividad que habría quedado suspendida tras el arresto.
Además, el guatemalteco junto a su familia tenían previsto viajar a Washington D.C para asistir a un partido del Mundial con sus hijos y organizar una donación de pan a una iglesia evangélica, actividad que recurrentemente realizaba en su comunidad.
*Con información de The Palm Beach Post





