Existen pocos ingredientes tan versátiles en la cocina y casi todo el mundo sabe cocinarlos. Pero preparar unos huevos hervidos perfectos no es tarea fácil.
Aquí te daremos unos trucos para que queden en el punto perfecto.
Los huevos cocidos en la cocina
La forma más común de preparar un huevo hervido es cocerlo en una olla con abundante agua. Sin embargo, se pueden aplicar otras técnicas culinarias, como al vapor, en el horno o en máquinas especiales para cocer a presión.
Para cocinarlo en agua hirviendo es necesario usar una olla de tamaño suficiente para que el huevo quede bien cubierto de agua. Se pueden cocer varias piezas a la vez; solo es necesario llenarlo con la cantidad de líquido suficiente para todos.
Sea cual sea la cocción elegida, los huevos hervidos son un ingrediente con mucho juego. Se puede añadir a un sándwich, a una ensalada, a un aperitivo, a un tentempié de media mañana o a un buen guiso de legumbres.

Aspectos que influyen en la cocción de unos huevos hervidos perfectos
Todo el mundo conoce los pasos exactos para cocinar un huevo duro o bien en cualquier otro de sus múltiples puntos de cocción. El tiempo es lo que la mayoría de las veces se controla y sirve para obtener la consistencia deseada.
Sin embargo, es imprescindible tomar en cuenta otras variables, como el momento de introducir los huevos en la cazuela o el tamaño que tienen.
Temperatura del agua
El mejor momento para meter los huevos en la cacerola es cuando el agua llega al punto de ebullición. De esta forma, es más fácil calcular el tiempo exacto que los huevos pasan en el fuego.
Si bien el agua debe hervir todo el rato, no es aconsejable tener el fuego muy fuerte ni que salgan borbotones. De lo contrario, existe el riesgo de que se rompan las cáscaras y la clara se desparrame.

Tamaño y número de huevos
El tamaño sí importa a la hora de calcular el tiempo para preparar unos huevos hervidos perfectos. Esto es debido a que, a menor tamaño, menos tiempo tarda en cocerse.
La medida viene indicada casi siempre en la parte externa de las cajas. Una S para los más pequeños, M para un tamaño intermedio y L para los más grandes.
Por norma general, los tiempos indicados son válidos para las piezas de un tamaño mediano. Es necesario añadir 1 minuto más para los de talla L y restarlo en el caso de la medida S. Pero, como en muchas ocasiones en cocina, al final la experiencia y preferencia personal es lo que cuenta.
No importa cuántos huevos se hagan a la vez a la hora de calcular el tiempo, pero es necesario añadir suficiente cantidad de agua para que todos queden cubiertos.

La altura sobre el nivel del mar condiciona el tiempo para obtener unos huevos hervidos perfectos
Los cambios de presión según la altitud a la que una persona se encuentra, afectan a la temperatura de ebullición del agua. A más altura sobre el nivel del mar, el agua hierve a menor temperatura.
Tiempo de cocción para el término deseado
Como se ha visto, el tiempo de cocción de unos huevos hervidos perfectos tiene algunos condicionantes. Sin embargo, se puede establecer una pequeña guía a la hora de prepararlos.
Hay que tener en cuenta que lo indicado cuenta a partir del momento en que el agua vuelve a hervir después de introducir los huevos:
- Con 5 minutos no se obtiene un huevo hervido, sino uno mollet. Estos se caracterizan por presentar la clara cocida, pero gran parte de la yema líquida por completo.
- Pasados 8 minutos, la yema todavía es blanda, pero ya no está líquida.
- Con 10 minutos de cocción los huevos están del todo hechos, aunque todavía conservan un punto más tierno en el centro de la yema.
- Entre 12 y 13 minutos se obtienen huevos cocidos del todo sin estarlo demasiado.

El tiempo de cocción de los huevos hervidos perfectos puede ser personal
Al hablar de los huevos hervidos o duros, la mayoría de los expertos establecen el tiempo necesario en 10 minutos. Esto es lo que tardan tanto la yema como la clara en quedar cocidas por completo. Sin embargo, esto no quiere decir que siempre se tengan que cocinar por este tiempo cuando se vayan a emplear en la elaboración de una receta. Y es que las preferencias personales cuentan a la hora de decidir cómo cocer un huevo.
A algunos les puede gustar esparcir un poco la yema por encima de una tostada o bien dar cremosidad a una ensalada. En cambio, se puede preferir un huevo duro para añadir a un bol de fideos al estilo japonés o para un tentempié fuera de casa.
Lo que sí es esencial es tener en cuenta todas las medidas de higiene a la hora de cocerlos y almacenarlos. Es preferible consumirlos justo después del preparado. Si esto no es posible, hay que refrigerar enseguida y no dejar a temperatura ambiente.
En la nevera, un huevo cocido se puede conservar durante 6 o 7 días. Antes de ingerirlo es necesario volver a calentarlo bien para evitar una intoxicación.
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