Ganaderos llegaron al Palacio Legislativo para impulsar la creación del impuesto a la confianza tributaria.
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El Congreso busca aprobar una ley que cambiaría el régimen tributario del país, mediante la creación de un nuevo impuesto, el cual beneficiaría al sector ganadero.
Para asegurar el apoyo de los diputados, representantes de los ganaderos repartieron gorras en el hemiciclo parlamentario y presencian el desarrollo de la sesión plenaria de este martes 19 de noviembre.
Varios bloques se han mostrado a favor de la propuesta, a pesar de que meses atrás generó el rechazo de comerciantes y artesanos que venden sus productos en los mercados.
¿De qué se trata?
Registrado con la nomenclatura 6351, el proyecto establece la creación de dos regímenes especiales de tributación simplificada y la creación del impuesto a la confianza tributaria.
El régimen primario se aplicaría a quienes se dediquen a actividades de agricultura y artesanías, que vendan sus productos en supermercados, centros de acopio y mercados cantonales y municipales.
Para quedar inscritos en ese mecanismo de tributación, su monto de ventas brutas no tendría que exceder los 3,500 salarios mínimos en todo el año, el cual equivaldría a Q12.1 millones.
A ellos les correspondería pagar un impuesto equivalente al 1.5% del importe de sus ventas brutas con carácter de pago definitivo. Entretanto, los exportadores de los artículos mencionados pagarían el 2%.
Un segundo régimen sería el pecuario y se destinaría a personas individuales o jurídicas dedicadas a la producción y comercialización de productos de los sectores pecuario, hidrobiológico y apícola.
En este se registraría a quienes se dedican a actividades de crianza, engorde, desarrollo, producción, faenado, sacrificio, transformación e intermediación de tales productos y cuyo destino sea su venta en supermercados, mercados cantonales, municipales y centros de acopio.
El proyecto indica que el sector tendría que pagar un impuesto equivalente al 1.5% sobre el importe de sus ventas brutas, ya sea dentro o fuera de la finca o áreas de producción, con carácter de pago definitivo.
Empero, el tributo para los intermediarios de productos bovinos tendrían que cancelar el 10% sobre sus utilidades y los exportadores tendrían que cumplir con el 2% sobre lo que obtengan de sus ventas brutas, cuando se realicen en pie.
Habría cambios
Según lo previsto, habría algunos cambios en la propuesta, con el fin de evitar afectaciones a los comerciantes de los mercados, con quienes se llevaron a cabo diversas conversaciones en los meses pasados.