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Kleinsy Bonilla: “La ciencia y tecnología están fuera del debate público"

  • Por Fredy Hernández
La guatemalteca se graduó de Abogada, pero ha dedicado su carrera a la investigación. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

La guatemalteca se graduó de Abogada, pero ha dedicado su carrera a la investigación. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Guatemala es un país que cuenta con un importante número de científicos e investigadores, muchos de ellos formados en universidades extranjeras de clase mundial gracias a becas que ofrecen países como Alemania, Estados Unidos, Japón o Corea del Sur. Sin embargo, muchas de esas mentes brillantes se quedan fuera del país al no encontrar un espacio en el que pueda desarrollar su talento.

Cada año varios guatemaltecos salen del país para especializarse y, muchos de ellos desarrollan sus investigaciones en el extranjero ante la falta de oportunidades en la academia o el sector privado, según lo explica la doctora Kleinsy Bonilla quien actualmente desarrolla su investigación “Construcción de Capacidades en Ciencia y Tecnología en Países en Desarrollo, los casos de Guatemala, El Salvador y Honduras”.

La investigadora, quien actualmente trabaja en la Universidad Estatal de Campinas en Brasil, explica que pese a la existencia de un importante número de científicos e investigadores nacionales que se han preparado en el exterior, cada año están regresando menos al país. Esta tendencia se ha agudizado desde el 2011.

“Uno de los problemas que tiene el país es que no existen registros, producción y manejo de información, es decir, una base de datos en la que se pueda consultar qué número de científicos guatemaltecos existen, en qué campos se han especializado, las líneas de investigación que desarrollan y que podrían desplegar su talento en la academia o en su respectiva área. Otro de los problemas es que no existe claridad al momento de realizar reclutamientos principalmente en el sector privado”, detalla Bonilla.

La doctora Bonilla investiga sobre la situación actual de la ciencia y la tecnología en Guatemala. (Foto: Cortesía Kleinsy Bonilla)
La doctora Bonilla investiga sobre la situación actual de la ciencia y la tecnología en Guatemala. (Foto: Cortesía Kleinsy Bonilla)

Esta situación ha provocado por ejemplo que de 45 científicos que salieron recientemente a especializarse en Corea del Sur, solo el 30% de ellos volvió a Guatemala y el resto prefirió quedarse en Asia o en países de otros continentes, lo que provoca una fuga de cerebros.

Especializaciones

En cuanto al apoyo que recibe el país en relación a especializaciones en el exterior, la investigadora destaca que Guatemala debería priorizar en temas que atañen a las necesidades que enfrenta como la seguridad alimentaria, temas de salud pública y de desarrollo rural.

“En la década de 1970 había mejores indicadores en ciencia y tecnología en Guatemala que en la actualidad, al parecer el país va hacia atrás. Entidades como el Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas (ICTA) y el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP) han sido debilitados y por lo mismo se han quedado rezagados en propuestas. En Brasil hay varias instituciones que quieren cooperar con Guatemala en diversos temas, pero se requieren contrapartes nacionales que se involucren sostenidamente en procesos de mediano y largo plazo”, agrega Bonilla.

Ciencia, sin apoyo

Aunque en los últimos años se ha hablado de avances en las investigaciones de científicos guatemaltecos, Bonilla expone que la ciencia aún es un tema que suscita poco interés tanto a nivel institucional, como en el debate público. Al mismo tiempo, se presta poca atención a cómo la ciencia y la tecnología pueden proveer herramientas para el desarrollo de la nación.

“La ciencia es un tema que se ve desde la vicepresidencia. Durante algunas administraciones en la época democrática de Guatemala han recibido más o menos apoyo según los perfiles y prioridades de los vicemandatarios. Ejercicios valiosos de vinculación de la diáspora científica guatemalteca con el país como Converciencia no se llevó a cabo durante varios años, lo cual se retomó hace poco”, agrega.

La investigadora aún se encuentra en la recolección de información de cuatro sectores principales que, al dialogar más y enfocarse en procesos de colaboración, podrían empujar a Guatemala hacia mayores posibilidades de desarrollo. Esos actores están en la academia, el sector público, el sector privado y la Cooperación Internacional.

Ejemplos claros

La entrevista con la doctora Bonilla se desarrolló en el Campus Central de la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde ella cuestionó que pese a existir con herramientas en línea, los estudiantes de esta casa de estudios aún tengan que hacer filas extensas para inscribirse.

“El Registro Nacional de las Personas tampoco tendría que tener una gran afluencia de personas en sus oficinas si los trámites se pudiesen hacer en línea y facilitar estas actividades a la población. Si el país contara con mayores capacidades de planificación, temas tan básicos no tendrían que ser complicados y que podrían solucionarse de mejor manera”, puntualiza.

En corto

Kleinsy Bonilla se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos como Abogada y Notaria. Realizó estudios de postgrado en finanzas y tributación en la Universidad Francisco Marroquín. Obtuvo una maestría en Cooperación Internacional para el Desarrollo y un doctorado en Cooperación Económica en la Universidad de Kyung Hee, Corea del Sur.

Cuenta con experiencia de estudio y trabajo en Chile y en Brasil. Puede ser contactada en kleinsy@gmail.com si alguna persona está interesada en su investigación y aportar más detalles que puedan aportar a su estudio.

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11 de febrero de 2019, 04:02

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