• Economía

El negocio de Q725 millones que quiere aprobar el INDE

  • Por Dina Fernández
03 de julio de 2019, 04:07
El INDE ha impulsado una licitación de energía solar que ha provocado discusiones, despidos y renuncias en la institución. (Ilustración: Soy502)

El INDE ha impulsado una licitación de energía solar que ha provocado discusiones, despidos y renuncias en la institución. (Ilustración: Soy502)

Este 18 de julio el Instituto Nacional de Electrificación (INDE) debe recibir la primera oferta de una licitación para obtener energía solar que desde hace meses ha generado una tormenta de discusiones, despidos y renuncias en la institución.  

Esta licitación se propone comprar hasta 110 megavatios de potencia, a lo largo de 20 años. El proyecto ha sido impulsado por el actual Gerente General del INDE,  Carlos Abel Beltetón.

Por la compra de esta energía, el Estado deberá invertir un estimado de US$94 millones, alrededor de Q725 millones. Este monto se debe a que el costo de un megavatio instalado de energía solar ronda los US$850 mil.

Este proyecto ha enfrentado la firme oposición de algunos gerentes y técnicos del INDE, así como de tres miembros de su Consejo Directivo: el Vicepresidente y representante de Anam, Edwin Escobar Hill, así como los representantes de las cámaras empresariales, Sergio Iván Sosa y Rodolfo Alegría Toruño, éste último, recién relevado del cargo.

Soy502 solicitó partes medulares del expediente de esta licitación y habló con seis personas involucradas en el proceso, quienes lo objetan principalmente por estas razones:

1. Sin estudios serios de factibilidad 

Una de las críticas recurrentes a este proyecto es que carece de estudios técnicos serios. En el acta de Consejo Directivo 91-2018, de fecha 16 de noviembre 2018, el día que se autorizó licitar el evento, los representantes de cámaras empresariales, Iván Sosa Ramírez y Rodolfo Alegría Toruño, manifestaron su oposición así:

      “1. Cuando se le preguntó al Gerente de Generación si se había realizado un estudio de factibilidad del evento, la respuesta fue en sentido negativo, por lo que el proyecto no cuenta con estudio que respalde la factibilidad técnica y financiera del mismo. 2. No se cuenta con un estudio que respalde que la tecnología de generación fotovoltaica es la que mejor responde a los requerimientos de la institución. 3. No se cuenta con un estudio que respalde si la necesidad de la institución es la construcción de una o varias plantas de generación, o si bien la necesidad es la compra de energía y para qué se utiliza esa energía. 4. Al no haber un estudio de respaldo, no se puede saber si la necesidad de la institución es la construcción de una o varias plantas de generación, o si bien la necesidad es la compra de energía y para qué se utiliza esa energía. 5. No se cuenta con un respaldo técnico para determinar que la necesidad es del equivalente a la energía asociada a 110 MW. 6. No se cuenta con un respaldo técnico que indique por qué no es necesario contar también con la potencia de generación. (…)”

La postura de los representantes empresariales es refrendada por cuatro tecnócratas consultados, quienes solicitaron anonimato para evitar represalias.

No hay estudio de factibilidad por una firma o compañía de prestigio y experiencia en el tema”, indicó el experto. “Este es un compromiso muy grande para actuar tan irresponsablemente con fondos públicos”. Como mínimo, añadió, un proyecto de esta magnitud requiere de estudios confiables de irradiación solar, impacto ambiental, comercial, benchmarking y conflictividad social. 

El expediente del INDE sí consta de dictámenes internos sobre asuntos técnicos, comerciales, financieros, jurídicos y de auditoría. Sin embargo, los opositores afirman que estas opiniones, además de incurrir en irregularidades de procedimiento, se limitan a expresar generalidades, son ambiguas o fueron firmadas por jefes o encargados de área, no por los gerentes. 

Los representantes empresariales aseguran, en el acta del 16 de noviembre de 2018, que algunas de las justificaciones presentadas a ellos en forma verbal y digital “contradicen hechos notorios en relación con la situación del mercado eléctrico nacional”. 

De hecho, este 15 de mayo el INDE subió a Guatecompras las bases para la compra directa de un “estudio de factibilidad de sistemas fotovoltaicos”, por Q195 mil, bajo el NOG 10421157. “Esto demuestra que cuando se autorizó el proyecto no había estudios”, indica uno de los entrevistados.

2. Proyecciones dudosas

Los representantes empresariales argumentan en el acta del 16 de noviembre:  “no se presentó un análisis financiero sobre el precio de la energía que sería en el mejor interés de la institución ni un análisis financiero del precio al cual se debería vender esa energía”.

El expediente sí incluye un dictamen financiero interno, fechado el 9 de abril, que asegura que existe un “nulo riesgo financiero derivado de la inversión”. 

El expediente incluye un dictamen que afirma que esta licitación, que tendrá un costo estimado en 100 millones de dólares, no conlleva riesgos financieros. (Foto Soy502 del expediente)
El expediente incluye un dictamen que afirma que esta licitación, que tendrá un costo estimado en 100 millones de dólares, no conlleva riesgos financieros. (Foto Soy502 del expediente)

No obstante, ese mismo documento especifica después que según sus proyecciones, el precio ofertado promedio durante los 20 años del contrato será de US$81.03, mientras que el precio spot de la energía proyectado para ese mismo período es de US$89.50. Luego, hace la salvedad: “cabe agregar que existe riesgo para la factibilidad del proyecto, condicionado a los incrementos de precio de la energía en el spot”.

Uno de los tecnócratas consultados indicó:

“Por el momento no hay un mercado de PPAs (Power Purchase Agreement o Acuerdo de Compra de Energía) a largo plazo que permita al INDE asegurar la venta de la energía y la rentabilidad de este contrato. Se está hablando de ventas a un mercado de alta volatilidad como el mercado spot por un período de 20 años, contra un contrato de energía a costos nivelados. Es decir, el INDE asegura un valor de energía al generador, pero toma el riesgo de un mercado volátil. Esto es trasladar un ALTÍSIMO riesgo financiero y económico a una empresa propiedad del Estado, que opera con fondos públicos”.

3. El problema del precio

Según los expertos consultados, el INDE ya se ha visto en la posición de contar con excedentes de energía que le cuesta colocar en el mercado. El problema sería aún mayor, señala uno de ellos, si en el futuro resultara que energía que se compra cara se revende barata porque el precio de mercado es inferior al acordado en el contrato. “La Contraloría sin duda señalaría ese problema”, indica. 

Los asesores jurídicos del INDE hicieron observaciones a mano en las bases de la licitación para proteger al INDE de precios leoninos. Muchas de estas correcciones no se hicieron en el documento final. (Foto Soy502 del expediente)
Los asesores jurídicos del INDE hicieron observaciones a mano en las bases de la licitación para proteger al INDE de precios leoninos. Muchas de estas correcciones no se hicieron en el documento final. (Foto Soy502 del expediente)

La Dirección Jurídica del INDE hizo este señalamiento en los términos de referencia propuestos, indicando que este contrato debía especificar que el precio para el INDE siempre debía ser menor al del mercado spot. Sin embargo, esta  observación no se incorporó en el documento final.  En el expediente, la Gerencia General explica que no se hizo “porque la compra no se refiere solo al mercado spot”.

4. Un contrato mal hecho

Un problema grave de este proyecto, que señalan los técnicos, es la figura misma del contrato. En un inicio se le concibió como una concesión que en la industria energética se conoce bajo las siglas BOT (Build Operate Transfer, es decir, Construir Operar Transferir). Sin embargo, ante la imposibilidad legal de desarrollar la licitación bajo esa modalidad, la administración del INDE la convirtió en un acuerdo de compra de energía, aunque siguieron usando las siglas BOT, bajo una nueva definición.

El proyecto nació como un evento de “suministro, construcción, instalación y puesta en operación de sistemas solares fotovoltaicos” pero luego fue modificado a uno de “contratación de suministro de energía eléctrica”.

En el borrador inicial de la invitación a ofertar el término BOT se define según los estándares de la industria como un "esquema de concesión de una obra en un agente privado, que financia la construcción y puesta en marcha y obtiene a cambio el derecho a explotarla por un largo plazo, cobrando a los usuarios determinadas tarifas concordadas en el contrato de concesión  y devolviendo al término de ese período el bien a la plena propiedad y gestión del Estado”. 

Dos meses más tarde, BOT quedó definido así: “Suministro de Energía con Opción de Compra en la Central Generadora”. 

Se trata de una diferencia de fondo, pues la responsabilidad que asumiría el INDE al ofrecer en concesión la construcción y operación de una planta solar es radicalmente distinta a un contrato limitado a la adquisición de energía. 

En la sesión de Consejo Directivo del 26 de marzo de este año, cuando la Gerencia solicitó “la corrección” en la modalidad del evento, el representante de cámaras empresariales, Rodolfo Alegría Toruño, se opuso y señaló que el cambio se debía “la prisa e inconsistencia con la que se diligenció dicho asunto”. 

Uno de los expertos consultados señala que esta es una falla grave porque en Guatemala "el nombre de un contrato no cambia su naturaleza". El principal riesgo sería que la falta de claridad en la base jurídica del contrato implique después la imposibilidad de ejecutarlo, pues no existe una norma definida que se le pueda aplicar en caso de incumplimiento o conflicto.

5. Incertidumbre técnica

Los especialistas consultados enumeraron también una serie de detalles técnicos que este evento deja en la incertidumbre. La tecnología a emplear no está definida ni se exigen garantías, no se establece con claridad cómo ha de conectarse a la red de distribución ni se pudo comprobar de manera fehaciente si las estaciones y subestaciones eléctricas involucradas tienen la capacidad de recibir y distribuir la energía generada. Tampoco se hicieron pruebas de potencia. Debido a todas estas lagunas, el INDE podría terminar con la carga de costos extra no definidos ni especificados. Ello sin mencionar que existen dudas respecto a la posibilidad de ejecutar el contrato en el plazo señalado de 18 meses.

 6. El INDE heredará chatarra

Otra de las objeciones recurrentes a este proyecto es que el evento establece que al cabo de 20 años de operación, esta planta solar pasará a posesión del Estado. Sin embargo, los técnicos consultados indican que la vida útil de las plantas solares ronda ese mismo plazo, por lo que el INDE estaría quedándose con una planta obsoleta e inservible.  

Los representantes de cámaras empresariales así lo manifestaron en la sesión del 16 de noviembre: “la vida útil de la tecnología que se pretende utilizar es igual al plazo del contrato que se pretende firmar". 

7.La desbandada

Desde que en el INDE algunos directores comenzaron a mover este proyecto en 2018, hubo técnicos institucionales que se opusieron a él por las razones expuestas.

Los entrevistados indican que varias de ellos salieron de la institución precisamente por ese problema, aunque la justificación oficial haya sido otra.

La lista incluiría a las siguientes personas:

El Gerente y Subgerente de la Empresa de Transmisión de Energía ETCEE, a finales del año pasado. Y entre marzo y abril de este año, salieron: el Gerente de la Empresa de Comercialización –ECOE-, el Jefe y la Subjefe de la Asesoría Jurídica, el Jefe de Términos de Referencia de la Empresa de Generación –EGEE- y el Asesor Legal del despacho superior.

8. Defensa del INDE

La actual administración del INDE ha defendido en comunicados y documentos internos esta licitación con los siguientes argumentos:

  1. Las plantas de Generación solar reducen la exposición a la volatilidad de los precios del petróleo
  2. Es energía limpia que reduce la emisión de gases de efecto invernadero
  3. Consolida la eficiencia y calidad en la producción de energía, así como la capacidad de innovación del Inde
  4. Le permitirá al INDE superar a los competidores del mercado
  5. Aumenta la disponibilidad del Energía como oferta de la EGEE para colocarla en el Mercado de Oportunidad
  6. Nulo riesgo financiero
  7. El mantenimiento de una planta solar es mínimo
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