Hace más de 100 millones de años un dinosaurio quedó sepultado en un área cerca de donde ahora se encuentra la ciudad tejana de Mansfield, en el estado de Texas.
Millones de años después, los restos fósiles de aquella criatura fueron descubiertos por Wylie Brys, un niño de 5 años que se encontraba jugando con su padre Tim.
El hallazago tuvo lugar el pasado mes de septiembre en un terreno aledaño a un centro comercial. Sin embargo, tardaron meses en conseguir los permisos de excavación.
Ahora un equipo de la Universidad de Texas Southern Methodist está estudiando los restos y rastreará la zona por si se da el caso de que aparecen más dinosaurios.
El equipo de investigadores creen que los restos podrían corresponder a un Nodosaurio ya que poblaron la zona de la actual Norteamérica.
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Fueron seres de un tamaño similar a un pony que presentaban una compleja armadura en su espalda con espinas laterales.