Un implante flexible podría aportar datos relevantes sobre el origen de la sensación del dolor de muchos pacientes, llegando incluso a aliviar dichas dolencias gracias a los pulsos de luz que incorpora este implante cerebral LED de activación inalámbrica.
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— Hipertextual (@Hipertextual) noviembre 26, 2015
Este microLED de tacto suave y flexible utiliza una tecnología inventada hace más de una década llamada optogenética, que ha sido recientemente testada en ratones para demostrar la posibilidad de manipular varios circuitos neuronales de los que se sabe que participan en los mecanismos de la percepción del dolor.

Un grupo de investigadores ha demostrado que los implantes se pueden llevar durante largos períodos de tiempo sin limitar la función motora del paciente, ni generar daños significativos en los tejidos neuronales.
Según los investigadores, la optogenética está dando muy buenos resultados para entender con mayor profundidad como trabajan los diferentes grupos de neuronas interconectadas para llevar a cabo determinadas funciones concretas del cuerpo humano.

La clave de este dispositivo de control del dolor, reside en una antena diminuta y flexible que capta energía de las señales de radiofrecuencia para alimentar el implante.
Durante los experimentos, los científicos implantaron los dispositivos en ratones, bien en la región epidural de la médula espinal o bien por encima del nervio ciático. Los datos reportados han permitido detectar el grupo de neuronas responsables de los comportamientos asociados con el dolor crónico, y a su vez, la posibilidad de transformarlas en fotosensibles para su activación y desactivación por pulsos de luz LED.
* Tomado de blogthinkbig.com